¿Son eternas las flores preservadas?

¿Son eternas las flores preservadas?

Nooo, duran mucho, incluso pueden durar años, pero no son eternas, aunque mucha gente las llame así.

Las flores preservadas son flores naturales cortadas en su mejor momento, a las que se somete a un tratamiento con el que se ralentiza el proceso de envejecimiento, se ralentiza, pero no se para.

El tratamiento consiste en introducirles preservantes naturales con los que se consigue que mantengan una textura similar a la flor fresca, no se quiebran como las flores secas, ni se marchitan.

Con este proceso irán envejeciendo poco a poco, tan lentamente, que a veces apenas se notará, pero envejecen. De modo que no, no son eternas, pero casi.

Además, a algunas se les añaden tintes naturales porque es cierto que, en el proceso de preservación, pueden perder algo de color. Con estos tintes se consiguen colores muy diversos, algunos más naturales que otros. A nosotros nos gustan cuanto más naturales mejor, pero todos los colores tienen su público, porque ya sabéis el dicho, para gustos, los colores.

Este tratamiento lo suelen realizar empresas especializadas que llevan muchos años investigando para ofrecer cada vez mejores productos. En SoulBits trabajamos con aquellas que nos ofrecen una alta calidad de las flores y de los procesos seguidos, para así asegurarnos que los diseños que ofrecemos tienen garantía, siempre que se mantengan los cuidados adecuados.

¿Cuáles son las ventajas de las flores preservadas?

Quizá la ventaja más importante es su duración. Una flor preservada de calidad, como con las que trabajamos en SoulBits, con los cuidados adecuados, puede durar más de un año, incluso muchos años.

De manera que puedes tener flores casi hasta cansarte.

Otra de las ventajas es la versatilidad, con ellas puedes dar rienda suelta a la creatividad ya que te permiten hacer una gran variedad de diseños en soportes o bases de lo más variopinto.

Y por supuesto, otra de las ventajas es que apenas necesitan cuidados, pero sí algunos.

¿Y qué cuidados necesitan?

Muy pocos, al igual que las flores frescas, el sol directo no les conviene.

El sol directo acelera su envejecimiento, se pueden secar y agrietar y también, algunos tintes, pueden llegar a “sudar” y manchar.

De modo que hay que evitar en la medida de lo posible el sol directo de forma continua o una fuente de calor cerca.

Tampoco les gusta la humedad y por supuesto, no necesitan ser regadas. No les gusta nada el agua. Por lo que no os las recomiendo para un baño con ducha o bañera.

Como anécdota os contaré que algunos de nuestros diseños son tan naturales que nos han preguntado cada cuánto tiempo había que regarlos. Nada de agua.

Además, como duran mucho, con el tiempo, pueden coger algo de polvo. Para limpiarlas, lo mejor es usar un ventilador en frío, a la mínima potencia y a unos 30cm de distancia. A alguna hoja más grande se le puede pasar suavemente un paño seco, pero, en general, con el secador es suficiente.

Y, por último, en verano, se recomienda poner algún tipo de antipolillas o insecticida de vez en cuando, porque, como son flores naturales, les siguen gustando a los insectos.

Resumiendo:

-Al igual que la flor fresca, no sol directo ni fuente de calor

-Nada de agua ni humedad

-Secador en frío y a 30 cm de distancia para limpiarles el polvo de vez en cuando

Un gran inconveniente, las flores preservadas de mala calidad

Como sabéis, aunque las flores preservadas o liofilizadas llevan mucho tiempo en el mercado, en los últimos años está habiendo un “boom”, se han puesto de moda y están en todos los sitios, restaurantes, escaparates, bodas, eventos … cada vez son más las novias, empresas y negocios que están apostando por la flor preservada.

Pero como en todo, esto ha traído mucho intruso al sector que se dedica a hacer flores preservadas, que, aparentemente son iguales, pero sin las garantías ni la calidad de las grandes empresas que, como ya os he comentado, llevan muchos años investigando y produciendo flores preservadas cada vez de mayor calidad.

Es por esto que podréis encontrar grandes diferencias de precios de unos sitios a otros, sólo os podemos recomendar que desconfiéis de las gangas, ya sabéis cómo va esto.

Si una flor preservada tiene el mismo precio que la flor fresca, algo va mal. Claramente debe tener un precio superior por todo el tratamiento por el que pasa para conseguir que dure y también por el trabajo que supone para el florista, pero esto último, ya os lo contaré otro día.

Preservar en casa

Por último, comentaros que cada vez hay más tutoriales e incluso floristas explicando como preservar en casa. Lo cierto es que es relativamente fácil y desde luego, lo preferimos a comprar flores preservadas de mala calidad.

Obviamente, si lo haces en casa, los resultados no son iguales a los que obtienen las empresas de confianza de las que os hablaba anteriormente y su evolución y envejecimiento es distinto, pero también es una opción válida y así te aseguras qué productos utilizas.

Pero también, esto ya será objeto de otro blog.

 

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